El Movimiento Ciudadano  no tiene prisa en seleccionar a sus tres candidatos a la diputación. El que está seguro es el abogado Nereo Villarreal, quien, nos dicen, anda emocionadísimo con su postulación. Otro podría ser la ex regidora Adriana Ramírez, en tanto que para el 3 se va a escoger a un ciudadano de Miguel Alemán, un maestro.

Mientras tanto, militantes de Morena  se preguntan  dónde quedó Héctor Ponce Rodríguez, uno de los fundadores del partido, desde que este surgió como un movimiento alterno para apoyar a la alianza PRD-PT-MC que en el 2012 postuló a Andrés Manuel López Obrador.

Después impulsó la formalización del partido en el 2014 y su posterior participación en la elección del 2015.

Sin recursos económicos, con el respaldo de unos pocos, Ponce Rodríguez se entregó de lleno a la tarea de  buscar y concretar una fuerza en el territorio, con militantes y simpatizantes con  rostro,  nombre y domicilio. Lo hizo convencido de que la izquierda necesitaba reagruparse y organizarse.

En el trienio 2013-2016 fue víctima de las presiones que desde el gobierno municipal ordenó Carlos Canturosas a los morenistas, en movimientos como la mudanza del monumento a Los Fundadores.

Una corriente interna, alineada con Canturosas, buscó expulsarlo del partido, a él, a Oscar Alarcón y a otros militantes, lo que los obligó a pelear en los tribunales y  ganaron el pleito.

Ponce aguanto todo,  sin chistar, consciente de que así es la grilla. En el 2018  apoyo a Oscar Alarcón para la alcaldía. No  lograron el objetivo. Ponce pudo negociar alguna posición, a cambio de apoyar a sus adversarios, pero no lo hizo. En cambio, vio como otros que antes despreciaron e incluso combatieron a Morena, si lo hicieron.

Ponce ha dicho que no va a participar en el proceso electoral en calidad de candidato, no le interesa, lo que quiere es que el partido se fortalezca y sea una opción real para los ciudadanos.

En  otro tema, como se venía comentando desde hace varios meses, se confirmó que Claudia Ochoa va de candidata del PRI por el tercer distrito, que abarca el sur de Nuevo Laredo y los municipios de Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz.

El PRI debe cubrir el registro de presentar  candidatos en los 22 distritos y por ser la ribereña  territorio inseguro, lo más saludable es tener un candidato que  conozca y viva en alguno de los cinco municipios que comprende esa zona.

El PRI llega  frito al proceso electoral. Sin posibilidades de ganar, condenado al tercer lugar, pero con la incertidumbre  de que no se sabe si podrá conservar un voto  duro de entre 10 y 12 mil sufragios por distrito. La  idea no es ganar, sino blindar al partido para que conserve el registro estatal y pueda seguir  teniendo acceso a las prerrogativas oficiales.

Con Claudia Ochoa se complementa la tercia de candidatos del PRI. Los otros son Baudelia Juárez y Horacio Seoane.

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