Gastón Monge

 

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Ante el arribo y permanencia de cerca de mil 800 centroamericanos que se encuentran en Piedras Negras, Coahuila, el obispo de Nuevo Laredo, Enrique Martínez Sánchez, informó que desde el año pasado han llegado a esta ciudad grupos migrantes de centroamericanos, africanos y cubanos, con la finalidad de solicitar una visa humanitaria al gobierno de Estados Unidos.

Mencionó que su deben como católicos es apoyarlos y ayudarlos, ya que su intención es solo buscar un mejor nivel de vida para sus familias.

“Una vez más hoy, con espíritu de misericordia, abrazamos a todos los que huyen de la guerra y del hambre, o se ven obligados a abandonar su tierra a causa de la discriminación, la persecución y la pobreza”, explicó el religioso en un comunicado emitido desde el Obispado.

En dicho escrito, mencionó estar consciente de que es necesario trabajar mucho antes de que estos migrantes  reinicien sus vidas en un lugar seguro, ya que acoger al otro exige un compromiso concreto, una cadena de ayuda y de generosidad, así como una atención vigilante y comprensiva.

De este modo, dijo que la Diócesis que representa ha hecho costumbre recibir y atender a los migrantes en la Casa del Migrante ‘Nazareth’, refugio que se encuentra ya saturado, aunque dijo que ello no ha sido impedimento para seguirlos ayudando y atendiendo.

Asimismo, dijo que en caso de que se presente una emergencia por la presencia de una cantidad más grande de migrantes en la ciudad, la Diócesis se encuentra preparada para atender las necesidades de los migrantes con la disponibilidad de las instalaciones religiosas que puedan servir como albergue temporal para estas personas.

“Nuestros grupos de fieles están dispuestos a colaborar para proveer de alimento, atención a la salud y todo lo necesario”, reiteró el obispo.

Grupos y organismos de la Diócesis, como la Comisión de Pastoral Social: Cáritas, Pastoral de la Salud, Pastoral de la Mujer, y otras se encuentran preparadas para atender las eventualidades que surjan en torno al arribo de los migrantes y sus necesidades, y de ser necesario, se contará con la colaboración de las Diócesis de Piedras Negras y Matamoros.