Vida Diaria
Rosa Elena González
Sí que le llovió al alcalde de Reynosa, CARLOS PEÑA ORTIZ, por andar saludando con sombrero ajeno entregando artículos a nombre personal o de su administración siendo que estos fueron donados por personas sin otro interés más que apoyar a la gente que sufrió en las pasadas lluvias en ese municipio y entregaron hasta colchones para los damnificados.
En las redes sociales no solo le reprocharon a PEÑA ORTIZ su desinterés por atender los problemas del municipio y brindar apoyo a quienes perdieron su patrimonio debido a la tromba, sino que le causó indignación que se adjudique la ayuda que les llegó de particulares o agrupaciones y que él ni siquiera gestionó, “inútil”, “tonto”, es de lo más decente que le dicen por esos actos de mala persona.
Va la historia, resulta que una iglesia cristiana de Reynosa contacto y gestionó con el grupo musical FRONTERA apoyos para los damnificados de esa ciudad a lo cual los integrantes de la agrupación accedieron y el domingo se hicieron presentes con tráileres cargados de artículos de limpieza, colchonetas, comida, agua embotellada, leche y pañales entre otros artículos, MAKITO como si él hubiera sido el gestor o estuviera ayudando como se debe a la gente damnificada, ahí se hizo presente y hasta se atrevió a grabar un video a un lado de integrantes de la agrupación como si se tratara de un evento oficial, vaya desvergüenza del muchacho.
Eso enojo mucho a los miembros de la iglesia, de hecho, los integrantes del grupo Frontera no se veían nada contentos con el actuar del alcalde, pero mostraron que ellos tienen más urbanidad política y sensibilidad que el munícipe y le dieron las gracias por facilitarles la entrega de los apoyos.
Las críticas para PEÑA en las redes sociales llovieron dejando ver el descontento del pueblo de Reynosa, más de la gente que está apoyando de corazón, todos contra el alcalde que sigue sin medir las consecuencias de lo sucedido.
Lamentablemente para los reynosenses al alcalde ni el sentido común le asiste, pues luego que brilló por su ausencia durante las horas más complicadas de la tragedia y que hasta el día siguiente se hizo presente tontamente solo para entregar doritos, todavía se atrevió a mostrarse cínico donando cosas que no le correspondían, ¿no hubiera sido mejor entregar una porción de fruta con un sándwich de perdido?, ya ni sopas instantáneas cuando la gente no tenía ni siquiera donde calentar el agua para prepararlas, pero eso hizo cuando lo que se requería era viandas de comida preparada, artículos de limpieza, agua embotellada, leche y pañales para niños aparte de atención médica y medicinas, solo de principio, pero MAKITO como siempre salió, como dijera el ranchero, con su batea de babas.
Dicen que lo que no descubre el agua lo descubre el tiempo, en el caso del alcalde de Reynosa, aunque el agua le dejó al descubierto el mal estado en el que tiene al municipio y desinterés por la gente, desde siempre los reynosenses han sabido la miseria de ser humano que es.
Sus triunfos en las urnas no son precisamente porque los ciudadanos estén contentos con su gobierno sino por el cómo se manejaron las elecciones, pues mucho se habló incluso de la compra de votos y el votas porque votas, pero bueno, como dijera la Nana Goya, esa es otra historia.
La situación es que allá en Reynosa hay mucho descontento con quien “gobierna” ese municipio, la gente está molesta con CARLOS PEÑA por su mala actuación y por andarse colgando medallas que no le corresponden, saludando con sombrero ajeno.
No, solo por lo sucedido con los apoyos del grupo Frontera, sino por todo el desinterés que MAKITO tiene por sus “gobernados” ya la ciudadanía, a través de cuentas de redes sociales, se organiza para manifestarse, con una marcha, en contra del edil, exigen sea revocado su mandado, se habla que son más 2000 mil personas las anotadas y otro tanto interesadas en participar. Está claro, ya no quieren a MAKITO de alcalde.