Cuentas Claras
Javier Claudio
Se simula que quienes llegan a los puestos políticos son personas de probidad
* – . Para qué la inmunidad de senadores y diputados si hay aval de no antecedentes
* – . Mal trato en el SAT a migrantes que retornan de EU y buscan invertir en NLD
Por Javier Claudio
Claro que sí. – Desacreditada y plagada de incongruencias aparece la política, al convertirse en una cínica falta de respeto para el ciudadano, que a su vez permite sea vista como un gran exhibidor de insolencias, indolencias, agazapo de lo irregular y hasta de lo ilícito. Sino fuera así, no existiera el fuero de diputados y senadores, pues es congruente que quienes llegan a estos cargos deben ser personas de verdadera probidad y sin la “necesidad” de que al tomar el cargo sean pertrechados en esa inmunidad
Aclarando. – Todo aspirante a un cargo público, por principio debe contar con el clásico requisito de carta de no antecedentes, primer paso-aval de quienes aspiran como servidores y que –según– tienen como característica la honestidad y rectitud, pues es de suponerse que, en su previa selección como candidato o prospecto, la nitidez de su trayectoria le dan la confianza para desempeñar. Hoy es lo contrario, asumen para “camuflarse” de confiabilidad y vestir la coraza del fuero. ¿Por qué intocables?
Claroscuro. – No al fuero de políticos, pues si llegó fue por elección popular y es a razón de la confianza del ciudadano, por así observarlo en un documento que versa sobre su trayectoria que lo reviste como buen mexicano. He ahí el caso del ex futbolista Cuauhtémoc Blanco, pertrechado en una Senaduría que le ha permitido vergonzante inmunidad ante la aplicación de la ley por presunta violación. No es posible esto o más bien, sí es posible y sólo sucede en México. La política, es cueva del delincuente.
Claridades. – Esta incongruente inmunidad rompe con toda moral y crea un descrédito abismal en todos los partidos políticos, peor que entre ellos mismos, como así sucede con el PAN, cuyo dirigente nacional Jorge Triana, tronó contra una posible alianza nacional con el PRI para tumbar a Morena y sin embargo vaya desencanto con el tricolor luego que este ofreció su apoyo al partido de la 4T para evitar el desafuero del cuestionado Cuauhtémoc Blanco exgobernador del estado de Morelos.
Claro que no. – Ni para el gobierno de los Estados Unidos pasa desapercibido la harta incongruencia que existe en el canturreado slogan que dejó como herencia a Morena, Andrés Manuel López Obrador con a1quello de “no robar, no mentir y no traicionar”, cuando la actividad del narcotráfico lo ha rebasado todo, hasta enquistarse en el poder que comparte con el propio Gobierno Federal. Esto es de eco mundial pues así ha dado cuenta de ello públicamente el presidente norteamericano Donald Trump.
Clarificando. – Envuelta en la incongruencia también quedó la recientemente revivida campaña de la 4T; “lo hecho en México está bien hecho” ante todo el vértigo causado por la inseguridad y la violencia del campo de exterminio en Jalisco y que, si bien anteriormente se le echaba la culpa a los gobiernos del pasado, hoy endilgarlo sería “escupir hacia arriba”. El reproche es grande para la autoproclamada 4T, al decirse muy defensora de la soberanía, pero la cedió a los perpetradores del alto índice delincuencial.
Clarín. – Una de las estrategias más marcadas para recibir a los inmigrantes mexicanos es darles dos mil pesos y Seguro Social, precisamente ahí donde no hay medicamentos ni personal médico para que reciban una atención digna. Está visto que el IMSS no puede con los derechohabientes, menos con quienes son endosados con toda simpleza por la política –como la servidumbre– para alcanzar los “beneficios” de una cacaraqueada atención médica, la que según rebasa por mucho a la de Dinamarca.
Sabía usted que. – En otra acción contraria a lo que el Gobierno Federal pregona en política migratoria, aquellos que son retornados a México y con su escaso capital ahorrado en Estados Unidos pretenden establecer y abrir un negocio en suelo mexicano (Nuevo Laredo), son maltratados por empleados del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Ahí, un empleado de nombre Santo Herrera López, arrogante, grosero y prepotente casi desalienta a una mujer de la tercera edad, recién establecida aquí, que buscaba el alta de un pequeño restaurante para poder sostenerse. He ahí la ironía de aquello, “México, creo en ti”.
javierclaudio40@yahoo.com.mx