Gastón Monge

 

Nuevo Lardo, Tamaulipas.- En este año la Procuraduría de Protección a la Familia, del DIF municipal,  atendió 290 denuncias o quejas contra padres o tutores que se comprobó cometieron actos de negligencia, descuido o por deserción escolar, además de 4 casos de abuso infantil, mencionó Héctor Hugo García Nava, procurador de protección a la familia del DIF municipal.

Hector Hugo García Nava

Asimismo, dijo que a través de la línea 075 fueron atendidas 197 llamadas, de las que 40 resultaron falsas por no haber tenido sustento como quejas, de las que se anotaron los datos para ser corroborados al número de teléfono proporcionado, para darles seguimiento.

“En los casos presentados se trata de niños descuidados,  dejarlos en la calle, no tenerlos aseados y no enviarlos a la escuela por estar sucios y mal atendidos, y son casos que tenemos registrados”, señaló el funcionario.

De los 290 casos o quejas presentadas ante dicha procuraduría durante este año y hasta lo que va de este mes de junio, dijo el funcionario que 40 fueron en enero, 59 en febrero, 50 durante marzo al igual que en abril, 64 casos en mayo y solo 27 en lo que va de junio.

Comentó que unos cuatro casos fueron institucionalizados durante varios meses, y que fueron casos de niños maltratados o abusados,  por lo que una vez que el DIF tiene a los menores, se les llama a los padres para que  sepan que se encuentran en la casa hogar, y se les envía a los padres al área de psicología ‘para  ofrecerles una  terapia durante doce sesiones en lo que llamó ‘Escuela para Padres’.

“Una vez que los padres están capacitados y previamente valorados por la psicóloga, además de pasar los casos al departamento de trabajo social para ver las condiciones de vida, las que deben ser óptimas para que los niños puedan ser reenviados a sus hogares.

Pero aclaró que no todo termina ahí, ya que el seguimiento continúa a través del UNEVIG, pero no se les avisa a los padres  ni el día ni la hora, y sigue hasta por doce meses, aunque reconoció que hay casos de reincidencia, sobre todo cuando hay negligencia de los padres por ser muy jóvenes, y porque generalmente cambian mucho de trabajo y son inestables, lo que genera problemas como pareja hasta llegar en ocasiones a la separación, y se trata regularmente de niños que cuentan entre 4 y 7 años de edad.